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Leucemia, signos, síntomas y tratamiento

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Qué es la leucemia

La leucemia es una enfermedad de la sangre por la cual la médula ósea produce glóbulos blancos anormales, denominadas células blásticas leucémicas o células de leucemia. Estas células se dividen reproduciéndose a sí mismas, lo que genera una proliferación neoplásica de células alteradas que no mueren cuando envejecen o se dañan, por lo que se acumulan y van desplazando a las células normales.

En pocas palabras es un tipo de cáncer que comienza en la médula ósea (El tejido interior y blando de los huesos largos, vertebras, costillas, esternón, huesos del cráneo, cintura escapular y pelvis), donde se forman las células sanguíneas, aumentando incontrolablemente la cantidad de glóbulos blancos llamados leucocitos.

Clasificación de la leucemia

Se clasifica según en el tipo de célula sanguínea en la que empieza la transformación maligna y en la velocidad con la que progresa la enfermedad; siendo las agudas la que progresa más rápido que las crónicas:

  • Leucemia linfática aguda: También se denomina leucemia linfoblástica aguda, es un cáncer que se inicia en la versión temprana de glóbulos blancos llamados más específicamente linfocitos en la médula ósea. En pocas palabras las células que deberían transformarse en linfocitos se vuelven cancerosas y sustituyen a las células normales de la médula ósea, y se diseminan hacia otros órganos (hígado, bazo, riñones, cerebro, ganglios linfáticos…) donde siguen proliferando, y provocan enfermedades como meningitis, anemia, insuficiencia renal y hepática, etc. Se trata del cáncer más frecuente en niños.
  • Leucemia linfática crónica: las células leucémicas a menudo se acumulan lentamente con el tiempo, y muchas personas que padecen esta enfermedad no presentan síntomas durante al menos algunos años. Con el tiempo, las células se pueden propagar a otras partes del cuerpo, incluyendo los ganglios linfáticos, el hígado y el bazo. afecta especialmente a personas mayores de 60 años, y más a los varones que a las mujeres.
  • Leucemia mieloide aguda: este tipo de leucemia afecta a la célula precursora de la serie mieloide o serie roja (de los glóbulos rojos y plaquetas). se caracteriza porque son los mielocitos (las células que deberían convertirse en granulocitos) los que se vuelven cancerosos por la rápida proliferación de células anormales y sustituyen a las células normales de la médula ósea. Como en el caso anterior, estas células anormales viajan por el torrente sanguíneo y se instalan en otros órganos, donde siguen creciendo y dividiéndose, causando tumores, anemia, meningitis. y dañando otros órganos. Este tipo de leucemia afecta a personas de cualquier edad, pero sobre todo a los adultos.
  • Leucemia mieloide crónica: es una enfermedad clasificada dentro del síndrome mieloproliferativo crónico (conjunto de enfermedades que afectan a la sangre) caracterizado por una proliferación de los glóbulos blancos de la serie granulocítica hasta las últimas fases madurativas de su diferenciación.

 Síntomas

Los síntomas de la leucemia depende del tipo, pero en general casi siempre el comienzo es brusco y síntomas muy agudos excepto en los tipos crónicos que a veces los pacientes permanecen asintomáticos por mucho tiempo.

como conocer la leucemia

  • Anorexia
  • perdida de peso repentino
  • Cansancio
  • Fiebre
  • Sudoración nocturna
  • Hemorragias cutáneas y en las mucosas
  • Dolores articulares
  • Aumento del tamaño del hígado y el bazo cuando estos órganos se ven afectados
  • Aumento de presión intracraneal

Diagnóstico

En el examen físico el médico revisara detenidamente los ganglios linfáticos agrandados, revisara áreas de sangrado y hematomas, palpara el abdomen para detectar agrandamiento del hígado y del bazo.

Con un análisis de sangre se observan glóbulos blancos muy inmaduros (blastos), Una biopsia de médula ósea servirá para confirmar el diagnóstico y determinar qué tipo de leucemia sufre el paciente. Este último también se realiza en los ganglio linfáticos para diagnosticar linfomas.

Existen otras pruebas mas especilaizadas para clasificar la leucemia del paciente

Examenes microscópicos: Se realiza un frotis sanguíneo y se analiza en el laboratorio por medio de un microscopio donde la muestra tomada se expone a tinción química causando cambios en los colores de algunos tipos de células leucémicas.

Citometría de flujo e inmunohistoquímica: las muestras de células se tratan con anticuerpos que se adhieren a ciertas proteínas. En la inmunohistoquímica, las células entonces se examinan al microscopio para ver si los anticuerpos se adhieren a ellas (lo que significa que contienen esas proteínas), mientras que para la citometría de flujo se emplea una máquina especial. La citometría de flujo también se puede usar para calcular la cantidad de ADN en las células leucémicas.

Radiografia de torax: Ayuda a detectar un timo o ganglios linfáticos del pecho agrandados. Si los resultados de esta prueba son anormales, se puede hacer una tomografía computarizada del tórax para obtener una imagen más detallada.

Gammagrafía ósea: Se  inyecta una pequeña cantidad de un químico ligeramente radiactivo en el torrente sanguíneo. (La cantidad de radiactividad que se emplea es muy poca y el cuerpo la eliminará en aproximadamente un día). La sustancia se asienta en las áreas dañadas de los huesos del esqueleto en el transcurso de un par de horas. Las áreas de cambio óseo aparecen como “puntos calientes” en el esqueleto porque atraen la radiactividad, aunque la imagen no es muy detallada. Si un área se ilumina en el estudio, se pueden hacer otros estudios por imágenes, tal como rayos X, para obtener una imagen más detallada. Si existe la posibilidad de que haya leucemia, es posible que sea necesario confirmarlo mediante una biopsia del área.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento de la leucemia como cualquier tipo de cáncer es destruir las células cancerosas, y dar paso para que las células normales puedan volver a crecer en la médula ósea.

leucemia

El tratamiento generalmente es la quimioterapia, y varía dependiendo el paciente y el tipo de leucemia; durante el tratamiento puede ser necesario realizar transfusiones para corregir anemia y hemorragias además de la administración de antibióticos para tratar las infecciones que pueden resultar durante la enfermedad.

Si las células leucémicas reaparecen al cabo del tiempo, el trasplante de médula ósea es la mejor alternativa, teniendo sus factores de riesgo o la dificultad de conseguir un donante compatible.

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